Aquí tienes lo que trabajo con niños, con adolescentes y con sus familias. Casi siempre quien llega primero eres tú, con la duda de si esto es cosa de la edad o le está pasando algo: empezamos por ahí.
Ansiedad infantil
Le duele la barriga por las mañanas y el pediatra dice que no tiene nada. No quiere ir al colegio, llora, se pone nervioso sin motivo claro. Trabajamos para que aprenda a poner nombre a lo que siente, y te doy pautas para acompañarle en casa sin alimentar el miedo.
Problemas de conducta
Contesta mal, salta por todo, las rabietas van a más y en casa se vive en tensión. Detrás de la conducta casi siempre hay una emoción que no sabe sacar de otra forma. Buscamos qué la sostiene y trabajamos límites claros, sin castigos que agranden la distancia.
Gestión emocional
Hay niños que pasan de cero a cien y no entienden qué les ocurre por dentro. En consulta aprende a reconocer la rabia, la tristeza o el miedo antes de que le desborden, con juego y con palabras a su medida. Tú te llevas recursos para acompañar esos momentos.
Autoestima infantil y adolescente
Dice que no vale nada, se compara todo el rato en redes y se rinde antes de intentarlo. Trabajamos la mirada que tiene sobre sí mismo y lo que se exige, para que se sostenga sin depender de la aprobación de los demás. Si aparecen autolesiones o ideas de no querer estar, se aborda de inmediato y con los padres.
Dificultades escolares
Baja el rendimiento, se bloquea en los exámenes o deja de entregar. Antes de hablar de capacidad miramos qué hay debajo: ansiedad, desmotivación, algo que ocurre en clase o en casa. Y si el caso pide una evaluación específica, te lo digo y derivo a quien corresponda.
Acoso escolar (bullying)
Le hacen bullying en el cole y no sabes cómo ayudarle. Lo primero es que pueda contarlo sin miedo a que empeore. Trabajamos el daño que deja en su seguridad y en su confianza, y te acompaño a dar los pasos con el colegio sin que se sienta todavía más expuesto.
Separación o divorcio de los padres
«Ha cambiado mucho desde que nos separamos». Los niños suelen expresarlo en el cuerpo, en el colegio o en la conducta, no con palabras. Le doy un espacio propio donde no tenga que elegir bando, y te acompaño a sostener acuerdos que le protejan del conflicto adulto.
Adaptación a cambios familiares
Una mudanza, un hermano nuevo, una pérdida, la llegada de otra pareja a casa. Los cambios se digieren despacio y a veces salen en forma de miedo, enfado o retroceso. Trabajamos para que entienda lo que está pasando y encuentre su sitio en la familia que ahora hay.
Enuresis y encopresis
Se hace pis en la cama a una edad en la que ya no suele pasar, o vuelve a mancharse cuando parecía superado. Lo primero es descartar una causa física con el pediatra. Después miramos qué le está pesando: casi siempre hay tensión, un cambio o un miedo debajo. Sin regañinas ni prisas.
Miedos y fobias infantiles
A la oscuridad, a dormir solo, a los perros, a quedarse sin ti. El miedo forma parte del desarrollo; el problema empieza cuando le limita la vida diaria. Vamos por pasos y a su ritmo, para que se acerque a lo que teme con recursos propios y no a la fuerza.
Habilidades sociales
No tiene amigos y le cuesta relacionarse. Se queda al margen en el recreo o acaba en conflicto sin buscarlo. Ensayamos en consulta lo que le resulta difícil: empezar una conversación, decir que no, pedir ayuda. Después lo llevamos poco a poco a su día a día.
Orientación a padres
A veces el trabajo más útil es contigo. Si no sabes si llevarle al psicólogo o esperar a ver si se le pasa, si sientes que le estás fallando o que ya lo has probado todo, nos sentamos a mirarlo con calma. Sales con pautas concretas para casa, no con culpa.